Nomad, el whisky premium de González Byass, ha presentado una nueva imagen que refuerza su posicionamiento en el segmento de whiskies de alta gama y ofrece a la restauración una propuesta diferenciadora respaldada por historia, artesanía y un proceso de envejecimiento único.
Renovación visual estratégica de Nomad Outland
La actualización de la imagen de Nomad introduce un nuevo elemento clave: la barrica rosa de los vientos. Este icono simboliza el carácter viajero de la marca y la maestría en la selección de sherry casks (barricas de Jerez) extremadamente antiguas para el envejecimiento del whisky.
Un cambio que no es solo estético. Refuerza la narrativa de Nomad como un whisky que combina tradición y originalidad, y sirve para expresar visualmente su esencia y su vínculo con territorios emblemáticos de la destilación (Escocia e Irlanda), con Jerez como lugar de afinado final.
Proceso de envejecimiento diferenciado
Nomad no sigue el camino tradicional de muchos whiskies. Su proceso se caracteriza por:
- Primera fase de maduración en las regiones clásicas de whisky: Speyside (Escocia) para Double Cask y Reserve Triple Cask, y Dundalk (Irlanda) para el Single Malt.
- Segundo envejecimiento definitivo en Jerez de la Frontera, en barricas que previamente han contenido vinos jerezanos como Pedro Ximénez, VORS Matusalem u Oloroso Viejo.
- Este envejecimiento en la Bodega Tío Pepe, con condiciones climáticas particulares (más calor y menor humedad que en Escocia o Irlanda), aporta al whisky un perfil sensorial único.
Esta dualidad territorial —nacer en los grandes territorios del whisky y envejecer en Jerez— ofrece a la restauración una historia poderosa para comunicar al cliente final: tradición, técnica y experiencia sensorial en cada copa.
Relevancia para la experiencia en restauración
Nomad se distingue por un perfil sensorial que incluye notas de malta, madera y recuerdos de sherry/jerez, con una boca suave, elegante y compleja (pasas, miel, vainilla y frutos secos pasificados). Esto abre posibilidades claras para integrarlo en experiencias de degustación, maridajes dirigidos o selecciones premium dentro de la carta de espirituosos.
Con su renovación de imagen, Nomad va más allá de un rediseño gráfico. Se refuerza que es un whisky premium diferenciado, ideal para cartas de destilados que busquen exclusividad y narrativa.
Facilita la conexión emocional con el cliente. El símbolo de la barrica rosa de los vientos y la historia del viaje del whisky permiten desarrollar una propuesta de valor sólida alrededor del producto en cartas o menús.
Ofrece versatilidad en sugerencias de consumo, pudiendo posicionarse tanto en consumo en copa como en maridajes con platos que acompañen notas dulces, especiadas o de carácter robusto (por ejemplo quesos intensos o postres con toque jerezano).
Si quieres incorporar Nomad Whisky a tu carta, consúltanos. Es el momento de ofrecer un whisky que habla el lenguaje del vino de Jerez… en forma de destilado premium.