Desde el jueves 3 de abril de 2025 ha comenzado a aplicarse en España la nueva Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 2 de abril, del cual ya os hablamos en un anterior post. Aunque el texto indicaba erróneamente una entrada en vigor para el 2 de enero, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha aclarado que esa fecha es fruto de un error de redacción.
Esta normativa pionera busca reducir el desperdicio de alimentos en toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo final.
Impacto en bares y restaurantes
La ley impone nuevas obligaciones al sector de la hostelería con el objetivo de fomentar prácticas más sostenibles y responsables:
- Envases gratuitos para llevar sobras: este es uno de los puntos más visibles para el consumidor. Los bares y restaurantes están obligados a ofrecer envases para que los clientes puedan llevarse las sobras, siempre que el formato del servicio no sea de tipo bufé libre. Además:
– Estos envases deberán ser aptos para uso alimentario, reutilizables o fácilmente reciclables.
– No se podrá cobrar al cliente por estos envases.
– Se deberá informar de forma clara y visible sobre esta opción, preferentemente en la carta o menú. - Flexibilidad en los menús: Se promueve la oferta de raciones de distinto tamaño y la posibilidad de elegir guarniciones, con el fin de adaptarse a las necesidades del cliente y reducir las sobras.
- Formación del personal: Los empleados deberán recibir capacitación en buenas prácticas para la gestión eficiente de los alimentos y la reducción del desperdicio.
- Planes de prevención del desperdicio: Aunque la ley ya ha entrado en vigor, su artículo 6, que establece las principales obligaciones como disponer de un plan de prevención de desperdicio alimentario o firmar acuerdos de donación, no será obligatorio hasta abril de 2026. Este plan ayudará a identificar y minimizar las pérdidas alimentarias, priorizando la donación de excedentes a entidades sociales. Este artículo afecta especialmente a establecimientos de más de 1.300 m².
Régimen sancionador
El incumplimiento de estas medidas puede acarrear sanciones económicas:
- Infracciones leves: hasta 2.000 euros.
- Infracciones graves: entre 2.001 y 60.000 euros.
- Infracciones muy graves: hasta 500.000 euros.
Sin embargo, se establece un plazo de prescripción de seis meses para las infracciones leves, de un año en el caso de las graves y de dos años para las muy graves.
Beneficios para el sector
Además de contribuir a la sostenibilidad y la lucha contra el desperdicio alimentario, estas medidas pueden suponer ventajas para los negocios:
- Reducción de costes: Una mejor planificación y gestión de los alimentos puede disminuir las pérdidas económicas.
- Mejora de la imagen: Los consumidores valoran positivamente a los establecimientos comprometidos con prácticas sostenibles.
- Contribución social: La donación de excedentes con fines sociales fomenta la solidaridad social y fortalece la relación con la comunidad.
En definitiva, la nueva ley representa un paso significativo hacia una gestión más responsable de los alimentos en España. Aunque algunas de sus obligaciones se aplicarán de forma progresiva, bares y restaurantes ya deben empezar a adaptarse a estas nuevas exigencias legales y sociales. Además de cumplir con la normativa, estas medidas pueden suponer una mejora en la reputación, la eficiencia y el compromiso social de los negocios.